¿Qué pasa en México?

El pasado 29 de septiembre, la Sociedad de Estudiantes Mexicanos en el Reino Unido rindió homenaje a Carlos Fuentes en su 80 aniversario. Gracias a Martha y a la MexSoc, anduve por allí. Fue un encuentro campechano y distendido de estudiantes mexicanos de doctorado (en su mayoría) con Carlos Fuentes, uno de los más sobresalientes novelistas mexicanos de los últimos 50 años.

México vive días de zozobra y entre las preguntas formuladas a Fuentes la violencia fue el tema mayoritario. Por qué esta violencia: cuáles son sus causas, sus orígenes, sus agentes principales. Qué hace el gobierno. Qué pueden hacer los mexicanos y mexicanas que están en el exterior.

Y Fuentes fue claro. Crítico con los Estados Unidos, con el gobierno mexicano y con la mediocre y corrupta en muchos casos clase política mexicana. Habló de la necesidad de un gobierno más representativo y también más brillante. “Parece ser que este presidente quiere ser el más inteligente de su gobierno”. Propuso la legalización de las drogas como una de las vías para reducir el narcotráfico como fuente de violencia imparable, eso sí, legalización coordinada con otros países. Que urge una reforma profunda del Sistema Judicial. Y remarcó que es en la sociedad civil donde está la clave para superar esta situación. Y dejó claro que la cosa está complicada. Muy complicada.

Así pues, por adaptar lo dicho por Fuentes, tal vez sea necesario recrear los valores de la cultura en el campo de la política. Reinventar la política. Nuevas ideas en lo político y en lo social. Nuevos consensos, nuevas redes sociales que no sean ya el jardín del cacique. Y si algo quedó claro de lo dicho por Fuentes, es que la sociedad civil cada vez debe demandar un protagonismo mayor, ahora que parece haber perdido la confianza en sus políticos.

Lo más evidente es que parece haber una percepción del problema como nunca antes la había habido. Ahora es un problema de todo el país. ¿Quién sabe? La desigualdad y la pobreza llevan mucho tiempo habitando entre nosotros y quizá se ha mirado por demasiado tiempo a otro lado. La desigualdad, tarde o temprano, genera problemas mayores. La impunidad hace que se pierda el respeto a la ley, a los valores fundamentales. ¿Qué ha sido de Ulises Ruiz o Mario Marín? ¿Y Montiel, el que fue gobernador del Estado de México?

Estos días, en los principales diarios mexicanos, se habla de violencia y de planes de seguridad. La desigualdad o la pobreza, si no es por desastres naturales, no es un gran titular.

Pero el diario “El Universal” publica hoy la noticia de la inmolación de Ramiro Guillén Tapia, un campesino de Xalapa que, en su labor de defensa de los derechos de sus hermanos indígenas, se ha quemado a lo bonzo para llamar la atención sobre la situación injusta que vive su pueblo. Porque el gobierno no les hace ni caso. En la mañana de hoy ha fallecido. Sólo la desesperación puede llevar a hacer esto. El gobierno de Veracruz “ha rechazado responsabilidad en la decisión”. Su secretario general de Gobierno afirmaba hoy que se trató de “una decisión personal”. Sin comentarios.

Por cierto, mañana 2 de octubre, se cumplen 40 años de la matanza de Tlatelolco. Símbolo de la impunidad y la injusticia. ¿De aquellos polvos vendrán estos lodos…?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s