Lo que hacen los años: el caso Aragonés

Como suele pasar después de estos triunfos (hablamos de fútbol, aviso para navegantes), no tardarán las escuelas de negocios (y alguna editorial avezada) en desarrollar el caso: Selección Española de fútbol: claves de un éxito sin precedentes. Y al igual que sucedió con la de baloncesto, las miradas se dirigen hacia el entrenador. Creo que en la de fútbol hay algunos elementos más que relevantes que merecen destacarse, por encima de jolgorios eufóricos.

Lo primero que quiero destacar, por encima de análisis sesudos, es la cantidad de palos que se ha llevado este hombre que roza ya los 70 años. En un país cuya prensa deportiva necesita el titular diario para vender más que ningún otro sector, había que crear continuamente noticias en torno a la selección. Y cuanta más controversia, polémica, sangre… más atractiva es la noticia. En ese filón,  crearon dos protagonistas: el entrenador de la selección y una de las estrellas del fútbol de este país, Raúl. Y como en cada uno de nosotros habita un potencial entrenador nacional, se creó la madre de todas las discusiones y el entrenador de España fue cuestionado en cada convocatoria por no convocar a un jugador. PRIMERA PIEDRA EN EL CAMINO. PEDRUSCO, MÁS BIEN. Lo que más llama la atención es que después de cada partido (que solía ganar España) la polémica volvía a repetirse. Luis Aragonés era Sísifo y Raúl su piedra particular. Sin que él hubiera elegido cargársela…no quería tirar piedras contra su propio tejado. Por algo sería…

Lo segundo, la edad. Jugadores extraordinarios no han faltado en España. Tal vez estos sean mejores que los anteriores (complicado medirlo…excepto por los resultados) pero ya sabemos que la calidad individual no es garantía de éxito final (véase Holanda, véase Real Madrid de la última etapa florentiniana) así que algo pintará el entrenador. Y un tipo como Luis Aragonés, que fue futbolista y de los importantes en su época, y que lleva media vida como entrenador, algo debe saber de esto… Y ha logrado a sus 69 años lo que nadie había logrado hasta ahora (bueno, hace 44 años que no sucedía). Así que la experiencia, la capacidad para saber llevar a un grupo de jóvenes que tienen egos ultradesarrollados, no se aprende en un máster, en un curso de fin de semana.

CONCLUSIONES:

– Cuando las cosas van bien, nadie se acuerda de las críticas pasadas. Mucho menos, si no tenían justificación.

– La experiencia es un grado y en esta sociedad tan “adolescente” e individualista, las personas que acumulan experiencia y cicatrices (las que da la vida) pueden ser mucho más útiles de lo que ahora valoramos. Y si son empáticas, mucho más.

– Los abuelos no sólo sirven para cuidar a los nietos.

Bravo por el trabajo del entrenador de la selección española.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s