…y muchas más cosas.

Thomas Alva Edison nació un 11 de febrero de 1847 en Ohio. Recuerdo haber leído una biografía suya cuando era un crío y me impresionó su tenacidad y la fuerza de su carácter. Paradójicamente, y esto ha sido habitual en algunos genios, fue rechazado en la escuela y fue educado por su madre.
Pero le gustaba muchísimo leer. Y a los 14 años, el padre de un niño al que había salvado de una muerte segura, le enseñó telegrafía. Pequeños detalles que vistos hoy en día, son variables que harían poco a poco de Edison uno de los más grandes inventores de la historia.
La suya es una ejemplar trayectoria de productividad, de fluidez ideacional (más de mil patentes), de aprendizaje por el error, de sensibilidad a los problemas en los que veía, por su curiosidad infinita, grandes oportunidades.
Una frase suya deja muy claro su pensamiento…
“El genio es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración”.
En definitiva, que el que no curra, no crea.



