Benny Hill y el humor

Se dice que el humor es una fuente inagotable de nuevas ideas.

Saber reírse de uno mismo, tomarnos la vida un poco menos en serio de vez en cuando, asombrarnos del mecanismo de la risa (Arthur Koestler: en “The act of creation” reflexiona sobre el mecanismo común de la risa: ¡ja!, el asombro estético ¡ah! y el “ajá” del descubridor), todas esas son vías para, como siempre, ver este mundo con otros ojos y encontrar rendijas por las que seguir creando.

Y pensando en maestros del humor contemporáneo, televisivo, hoy hubiera cumplido 84 años,  Benny Hill, el simpático gordito inglés con el que muchos descubrimos el corrosivo humor británico y de paso, pues sí,  la catedral de Saint Paul en Londres y sin saber que era eso.

Y sí, le encantaba la picardía “viejoverdera”.

Pues a reírse un poco, que mueve el diafragma y oxigena el cerebro…

Por Benito Montañica

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