Asesinando ideas…
…¿recuerdas alguna más…?
Benny Hill y el humor
Se dice que el humor es una fuente inagotable de nuevas ideas.
Saber reírse de uno mismo, tomarnos la vida un poco menos en serio de vez en cuando, asombrarnos del mecanismo de la risa (Arthur Koestler: en “The act of creation” reflexiona sobre el mecanismo común de la risa: ¡ja!, el asombro estético ¡ah! y el “ajá” del descubridor), todas esas son vías para, como siempre, ver este mundo con otros ojos y encontrar rendijas por las que seguir creando.
Y pensando en maestros del humor contemporáneo, televisivo, hoy hubiera cumplido 84 años, Benny Hill, el simpático gordito inglés con el que muchos descubrimos el corrosivo humor británico y de paso, pues sí, la catedral de Saint Paul en Londres y sin saber que era eso.
Y sí, le encantaba la picardía “viejoverdera”.
Pues a reírse un poco, que mueve el diafragma y oxigena el cerebro…
Por Benito Montañica
Todo lo que puedes hacer con un boli Bic
Con un boli Bic puedes…
Escribir cartas de amor, firmar hipotecas, tirar granitos de arroz por el tubito, sorber zumos de frutas tropicales, tocar la batería (con 2), tocar la batería en pareja (con 4), ver el mundo estrechito, utilizarlo como chuleta para copiar en exámenes (grabando en el cristal información), aprender a capar tapes de los Bic, adornar tu camisa, utilizar tu oreja para sujetar bolígrafos, simular un bigote sobre tus labios, soltar tu estrés rompiéndolo, perderlo, encontrarlo, relajar tus mandíbulas mordiendo el extremo, hacer malabares (con 3), silbar música tirolesa, hacer pompas de jabón, medir un edificio, construir un reloj de sol, construir un puente para hormigas, hacer un minitrasvase del Ebro, dibujar una línea larguísima, tatuarte la cara, la mano, marcar la suela de las zapatillas, decorar tus camisetas viejas, elaborar una conducción eléctrica…
Y también…esto:
